Comprar el repuesto equivocado es uno de los dolores de cabeza más comunes al reparar un carro asiático (KIA, Hyundai, SsangYong, Chery, entre otros), porque una misma línea puede tener varias versiones de motor según el año y el mercado. Estos son los datos que realmente marcan la diferencia.
Resumen rápido: mientras más de estos 5 datos tengas a la mano al cotizar, más rápido y exacto será tu pedido.
- Marca, línea, modelo y año exactos
- Código o serial del motor
- Número de chasis (VIN)
- Referencia OEM de la pieza a reemplazar
- Tipo de transmisión (mecánica, automática o CVT)
1. Marca, línea y modelo exactos
No basta con decir “Tucson” o “Sportage”: el año y la versión (por ejemplo, diésel o gasolina) cambian por completo la referencia del repuesto.
2. Código o serial del motor
Motores como el G4FA, G4FC o el 484F pueden montarse en distintos modelos, pero cada uno usa repuestos distintos. El código del motor suele estar grabado en el bloque o puedes encontrarlo en la tarjeta de propiedad.
3. Número de chasis o VIN
Cuando hay dudas sobre la versión exacta del vehículo, el número de chasis (VIN) permite verificar con precisión la especificación de fábrica, incluyendo el motor y la transmisión.
¿No tienes todos los datos a la mano? No hay problema: con el número de chasis (VIN) es suficiente para que nuestro equipo consulte la ficha técnica exacta de tu vehículo y confirme el repuesto correcto.
4. La referencia OEM del repuesto que vas a reemplazar
Si tienes la pieza usada a la mano, el número OEM grabado en ella (o en su empaque original) es el dato más confiable para encontrar el reemplazo exacto.
5. Tipo de transmisión
Automática, mecánica o CVT: muchos repuestos de embrague, coginetes de motor y soportes cambian según la transmisión del vehículo.
Antes de cotizar, ten a la mano la tarjeta de propiedad o al menos el número de chasis de tu vehículo. Con esos datos, nuestro equipo confirma la referencia OEM correcta y evita que compres un repuesto que no encaja.



